Acinesia. Definición, significado e importancia en contextos educativos.

Acinesia y educación no son dos términos que normalmente unamos. Sin embargo, es una dificultad cada vez más común dentro del sistema educativo. Aunque esta puede ser tratada en diferentes campos, nosotros vamos a hablar de la psicomotricidad relacional y del contexto educativo formal.

Es cierto que donde normalmente acuden los padres con niños que padecen acinesia es al fisio. Sin embargo, nosotros consideramos la psicomotricidad como una terapia más adecuada para el niño. Esto no quiere decir que obviemos la primera, ya que es fundamental para el tratamiento, pero si complementar con psicomotricidad relacional.

También tenemos que saber cómo tratar esta dificultad desde el contexto escolar. Cuando estudiamos magisterio no nos enseñan como tratar la acinesia. Por lo tanto, este articulo pretende ser un punto de entrada de esta dificultad en la perspectiva de los educadores.

¿Qué es la acinesia?

Este termino de origen griego sígnica “perdida de movimiento”. En los niños, niñas y personas que lo padecen se produce una perdida de movimientos, ya sea de forma voluntaria o por la desaparición de estas habilidades.

La acinesia se produce por daños en las neuronas y en la parte del cerebro que trabaja el movimiento del paciente. Estos daños pueden ser temporales o definitivos. Entre los definitivos pueden ser parciales, de una parte, el cuerpo o totales, del cuerpo entero.

Por lo general, se produce en personas que tienen Parkinson. Por ello dicen que es una dificultad asociada al mismo. Sin embargo, es importante decir que la acinesia se produce por otros trastornos siempre de carácter cognitivo como la esquizofrenia o diferentes atrofias del sistema.

Tal y como nos indican en tumedicoaltelefono, la acinesia se manifiesta de diferentes maneras, pero las manifestaciones más recurrentes son la pérdida del parpadeo, el babeo, la presencia de temblores o la disminución del balanceo en los bazos. También en los casos más graves hay dificultades para hacer cosas como levantar los brazos o cambiar de posición cuando estas sentado. Incluso algunas personas tienen dificultad para sentarse y caminar.

Por lo tanto, acinesia es una perdida del movimiento, que por lo general se produce a lo largo de la vida, pero en algunos casos sucede en los primeros años de vida de la persona. Se puede producir incluso cuando los niños y niñas son bebés.

¿Cómo se produce la acinesia en niños y niñas?

Normalmente la acinesia en niños viene asociada a otras patologías. En casos muy raros se han producido en infantes sin patología asociada. Esta dificultad en niños se asocia principalmente al TEA.

Las personas con autismo tienen dificultades en la motricidad gruesa y en su coordinación. Sin embargo, se han dado casos en los que se aprecia una persona con movilidad total, pero se produce con los años una perdida del movimiento. La acinesia en el autismo es bastante común.

Otro trastorno que puede provocar acinesia en niños y niñas es el síndrome de West. Aproximadamente en el 15% de los casos que lo padecen sufren acinesia. En este sentido hay un deterioro importante en el sistema muscular. Por ejemplo, a los niños les cuesta sostener la cabeza, no sonríen, aunque antes lo hicieran, etc.

Aunque parezca extraño, otra patología en niños que produce acinesia temporal es el mutismo selectivo. Este trastorno se produce cuando el niño o la niña no habla dentro de un determinado contexto por que no puede o por un bloqueo emocional. Este bloqueo provoca en ellos la perdida del movimiento y la dificultad para articular sus músculos.

Otro de las posibles causas de acinesia es por la administración de fármacos sedantes. También es temporal, pero se han dado casos en los que esta perdida de movimiento se ha alargado en el tiempo. Una de las más comunes es la administración de anestesia oftalmológica.

Lo recomendable en estas situaciones, es que se acuda rápidamente a un médico. Seguidamente el recomendará los procesos lógicos para que el niño o la niña recupere el movimiento muscular, o por lo menos para trabajarlo de la manera más efectiva posible. Por lo general se recomienda asistir a un fisioterapeuta.

¿Cómo se trabaja la acinesia?

En primer lugar, tenemos que saber cual es el trastorno asociado. Si el origen esta en un trastorno neuronal o en uno medular. Es importante decir que no tiene tratamiento, solamente se puede trabajar para mejorar los síntomas.

Tampoco tiene un medicamento asociado, como el Parkinson, que se trata con Levodopa. Simplemente como decimos se puede trabajar para reducir los síntomas

El lugar adecuado para trabajar la acinesia es la consulta de fisioterapia. Los fisios tienen las herramientas y los conocimientos adecuados para trabajar esta patología, tengan las personas la edad que tengan.

En la consulta del fisio se trabaja en la tonificación. En ganar musculatura y en frenar los síntomas de este trastorno que no tiene cura, tal y como hemos dicho anteriormente. Por lo tanto, el trabajo que se realiza es de contención.

¿A que profesional acudir?

Como decimos el profesional más importante es en la lucha contra la degradación muscular es el fisioterapeuta. El es el mejor formado para este trastorno y otros que tienen que ver con los músculos y los huesos.

También podemos acudir al psiquiatra. Como este trastorno comienza con la afectación de las neuronas, lo más probable es que nos manden al psiquiatra para que haga diferentes estudios de la actividad cerebral y neuronal.

Probablemente también podamos acudir a un psicólogo que nos ayude a estimularnos sensorialmente. Es decir, a través de ciertas actividades se trabaja la capacidad neuronal y se evita la perdida veloz de nuestras capacidades motrices.

Otro de los profesionales por los que tendremos que acudir será, por su puesto, el médico. El es el primer profesional y el que nos dirige a los otros. Por lo tanto, es el más importante de la cadena.

Por último, otro de los profesionales a los que podemos acudir, sobre todo si la Acinesia se produce en edades tempranas es al psicomotricista relacional. Este profesional es uno de los más importantes a nivel educativo y motriz, sobre todo para los más pequeños.

El papel del psicomotricista relacional en la intervención de la acinesia

El psicomotricista relacional es el profesional de la psicomotricidad. Si quieres conocer de que trata la psicomotricidad visita la sección de nuestra web en la que hablamos de esta intervención reeducativa.

Para los niños y niñas con acinesia, se trabaja desde el juego con la intensión de favorecer el movimiento y el placer por ello. A través del juego también surgen las relaciones entre las personas, ya sea con el adulto como con los iguales.

En caso de que haya otros iguales el adulto será el facilitador de las estrategias de intervención. En caso de que no haya otros niños será el facilitador de las estrategias y la persona vinculante con el niño o niña.

No hay estudios que hablen de la importancia de la psicomotricidad relacional con la acinesia. Sin embargo, la recomendamos a través de nuestra experiencia con ambos conceptos y concepciones. Consideramos que es un tipo de terapia que puede ser muy útil para las personas con acinesia.

Sin embargo, no debemos olvidar que es el medico y los profesionales los que tienen la ultima palabra. Se les puede mencionar nuestras ideas y ellos serán los que recomienden una cosa u otra. Y sin lugar a duda, el fisio es el profesional mejor preparado para este menester, por lo que tienen que confiar al 100% en lo que digan. Ambas terapias se pueden conjuntar a la perfección.

Como afrontar la patología en el colegio

Por lo general, la acinesia en niños se produce antes de que entren en el colegio. Por lo general es fetal, pero también se puede alargar en el tiempo o producirse por otros síndromes asociados.

Como hemos dicho anteriormente el TEA o síndrome de West pueden provocar acinesia en niños y niñas que acuden al colegio. En este sentido tenemos que ser conscientes de que los profesionales de las aulas en clave serán los que pasen más tiempo con ellos.

En primer lugar, es importante saber que no son impedidos, solamente tienen una pérdida del movimiento, no tienen parálisis ni se le parece. Son personas que pueden moverse por sí solas, pero tienen dificultades para ello.

Por lo tanto, los profesionales tienen que ser pacientes y esperar a que estas personas se gestionen por si mismos. No hacerles las cosas porque no les estaríamos ayudando en nada. Tienen que seguir siendo autónomos. Todo ello teniendo en cuenta la afectación que tengan estas personas.

Finalmente decir que la acinesia no es algo habitual en los centros escolares, pero si que es algo con lo que nos podemos encontrar. El TEA y el síndrome de West no son tratados siempre en centros de educación especial. En los colegios es importante que se trabaje la integración con todas las letras.

Si quieres conocer más sobre la acinesia te recomendamos que consultes a profesionales médicos, fisioterapeutas y psiquiatras. En cuanto a educación, es importante que nosotros como educadores nos informemos a través de ellos, que son los que más dominan este trastorno.