Boca mano pie en adultos y maestros. Un virus de infantil y colegio.

Boca mano pie en adultos y maestros es la gran duda que nos surge cuando nuestro hijo o un alumno se contagia de este virus que recorre centros infantiles y colegios. Lo primero que queramos recalcar es que somos una web de pedagogía, no nos especializamos en medicina, y solamente hablaremos de nuestra experiencia desde el entorno educativo.

Si tu hijo o tu alumno se contagia, te recomendamos que consultes con los profesionales en medicina. Ellos serán los que te podrán dar una mejor respuesta ante las posibilidades de contagio.

El virus boca mano pie en adultos y maestros es muy difícil que se de. Existen muy pocas posibilidades de contagio, aunque no es imposible. Tiene una mayor prevalencia entre niños menores de cinco años. Sin embargo, entre niños de cinco y diez años también se puede dar con bastante facilidad.

Como decimos, adultos y adolescentes son más difíciles de ver por las consultas con este enterovirus, pero no es algo que podamos descartar. Los casos en adultos suelen ser motivo de análisis e investigación. En el caso de que una persona mayor se contagie, también es muy difícil que se lo pegue a otros adultos.

En este artículo hablaremos del virus, que es lo qué es lo que provoca, y que pasaría si una persona adulta lo contrae. También explicaremos por qué circula de una manera tan intensa por guarderías, centros infantiles y colegios.

¿Por qué circula por guarderías, centros infantiles y colegios?

Se puede decir boca mano pie es una enfermedad de niños y por ello circula con más fuerza en guarderías, centros infantiles y colegios. La máxima incidencia se encuentra en niños de uno a tres años. Sin embargo, hasta los cinco años la gran mayoría de los pequeños se contagia.

En los colegios, que es el sector donde nos movemos, también es un contexto en el que esta muy presente. Somos testigos de que cuando entra en un aula y un grupo, prácticamente todos los niños y niñas acaban contagiándose.

Circula tan rápido por colegios y centros infantiles por que es un virus que se pega con facilidad a través del aire. También lo hace a través de la materia fecal. Sin embargo, uno de los puntos claves de este virus, es que tiene un poder de supervivencia en los objetos que no tienen otros virus. Por ejemplo, puede aguantar durante más de tres días en un pupitre.

Al igual que el COVID, algunos niños tendrán síntomas aparentes y otros lo pasarán de manera asintomática. Los expertos en medicina dicen que el periodo máximo de incubación es de seis días, en los que el niño o la niña puede contagiar de forma extrema.

Ante este fenómeno, padres, madres, maestros y maestras están en contacto directo con el virus. Por ello, si nuestro hijo o hija esta contagiado debes permanecer atento a los posibles síntomas, tanto para ti como para el resto de la unidad familiar.

Si eres maestro o maestra debes tener en cuenta, además de tu integridad, la del resto de niño u niñas que acuden a tu clase. Debes proporcionar información sobre el virus y el estado de salud del resto de la clase a cada uno de los padres.

Boca mano pie en adultos y maestros.

Aunque es muy difícil que se te pegue, debes permanecer atento a los síntomas si has estado en contacto con un niño (o adulto) contagiado. Fiebre, aparición de ronchas en manos, pies y boca. Estas ronchas no producen picazón, pero si una pus algo pronunciadas. Dolor de cabeza y perdida de apetito.

Sabrás que tienes el virus por que comenzarás a tener una sensación de malestar. A las pocas horas, veras pequeñas lesiones en tu piel. En la boca te irán apareciendo pequeñas yagas, aunque no serán doloras.

Si lo contraes el virus en adultos suele durar entre dos y diez días. La fiebre suele llegar a unos 40 grados. Sin embargo, puedes estar contagiando hasta los siete días después de contraerlo. Es importante que no vayas al trabajo estos días, sobre todo si trabajas con niños, como es el caso de un maestro.

Los medicamentos que te mandarán son paracetamol, ibuprofeno para la fiebre, enjuagues bucales y tomas mucha agua. También te pueden mandar una crema para las ronchas. De resto, no hay ningún otro tratamiento para este virus, considerado poco peligroso.

Si estás en contacto con niños o adultos contagiados, recomendamos que frecuentemente te laves las manos y mantengas una higiene adecuada. No toques las ronchas, no respires durante mucho tiempo con los niños y niñas contagiadas y asegúrate de no estar en contacto con la materia fecal de ellos.

Como te hemos dicho, a la mínima sospecha, si eres maestro o maestra, debes dejar de ir al colegio o centro infantil, ya que entre los niños y niñas va a circular muy rápido el virus. Recomendamos que acudas a tu médico lo más rápido posible. Él será el que te de el diagnostico más adecuado.