Diez cosas que no debería hacer un pedagogo o pedagoga en navidad.

Se nos ocurren muchas cosas, pero le vamos a nombrar diez cosas que no debería hacer un pedagogo o pedagoga en navidad. Estos días son los que las personas que nos dedicamos a la educación utilizamos para desconectar del trabajo. Ha sido un periodo un poco largo y estas vacaciones nos las merecemos. Da igual que sean las de verano en América como las de invierno en Europa o Norteamérica. No importa, nos las merecemos.

En este articulo les vamos a hablar de 10 situaciones, que nos guste o no, casi todos los pedagogos y pedagogas hemos llegado a experimentar el día de navidad o en nochebuena. Cambiamos un poco el tono de nuestros artículos por que es navidad y la pedagogía también lo celebra.

No mandarle mensajes a las familias o alumnado.

¿A quien no le ha pasado? La madre de “Kevin” que consiguió mi numero una vez porque necesitaba y se lo dejamos sin pensar. Ahora que es navidad nos manda un mensaje felicitándonos.

O lo que es peor, nos ha agregado al grupo de padres y madres para felicitar a todas las personas del colegio. ¡¡Oh no!! Ahora nos toca mandarle un mensajito ingenioso para felicitarles la navidad.

Ya está, al mandárselo ya no estamos con nuestra familia durante un tiempo. Si estamos en la tesitura de contestarle a todos y cada uno por separado ya hemos perdido un tiempo bastante grande.

Otras circunstancias que se pueden dar es que nuestros propios alumnos nos feliciten las navidades. ¿Cómo vamos a dejarlos sin una contestación?

Si finalmente decides mandarles un mensajito, no te preocupes, es algo que todos acabamos haciendo y es de personas.

No analices a los sobrinos que no has visto en todo el año

Por fin llega la cena de navidad, nochebuena y vienen mis hermanos que hace mas de un año que no están por casa. Mis sobrinos han crecido un montón. Pero hay algo que no me termina de encajar en la niña.

No mira a la cara, no se relaciona correctamente con los hermanos, se irrita con facilidad. ¡uy! ¿y que le pasa a mi sobrino? Corretea por la casa, hace las cosas muy rápido, chilla, se alborota con facilidad…

¡¡¡¡Paraaaa!!!! Es la cena de navidad. Por deformación profesional nos ponemos a analizar diferentes circunstancias y analizamos todo lo que vemos educativamente hablando. Tratemos de disfrutar de la cena y ya habrá otros momentos para hablar con nuestros hermanos y ver si su niño tiene dificultades.

Pero si finalmente lo haces, no te preocupes, como decimos es deformación profesional y no podemos evitarlo.

No des consejos sobre cómo educar.

Otra de las cosas que no debería hacer un pedagogo o pedagoga en navidad. Nos encontramos en la situación anterior. El sobrino empieza a comportarse mal, se coge una perreta por que no le dejan coger un polvorón más.

Nuestra hermana nos empieza a preguntar cómo hacer ante esas situaciones. ¡Stop¡ ya estamos trabajando otra vez. No puede ser. ¿Cómo desconectar del trabajo? Desde que hablemos de la tolerancia a la frustración, de los limites y del cambio de roles ya estamos ejerciendo nuestra función de pedagogos o pedagogas.

Pero por mucho que intentemos dejarlo a un lado, al final siempre sale. Que poca fortuna tenemos… Si nos hubiéramos hecho sepultureros seguro que el tema de conversación no sale en navidad.

Aunque salga el tema, no hablar de educación.

Otra de las cosas que no debería hacer un pedagogo o pedagoga en navidad es hablar sobre educación. Es un tema recurrente en la mesa. Lo mismo que ocurre con el tema anterior. En algún momento saldrá la frase, “la juventud de ahora no la educan como antes”.

El tío Rodrigo empezará a hablar de los métodos educativos de los años 60, que eran los mejores, garrotazo en las manos y para adelante. El resto de los comensales de la mesa mantendrán una mirada incomoda hacia nosotros esperando nuestra intervención.

Los pedagogos y pedagogas somos expertos en educación y se espera de nosotros que tengamos todas las respuestas a todos los temas educativos. Si el tío Rodrigo le gusta el garrotazo en las manos, pues quien somos nosotros para cambiar su visión.

Eso si, como pedagogos sabemos que al final saltaremos y acabaremos hablando de la psicología del niño, de Piaget, de la reacción ante el castigo y de la intolerancia a la violencia por parte de los seres indefensos que tenemos con nosotros. También del efecto espejo.

Vaya, otra cosa que no podemos evitar. El día de navidad nos esta saliendo redondo. Esto es otra de las cosas que no debería hacer un pedagogo o pedagoga en navidad, pero acabamos haciéndola.

Este año en la mesa no se habla sobre política, y menos educativa.

Este es un propósito que tenemos todas las familias todos los años. No se habla de política. Por que el abuelo acaba discutiendo con el tío Luis y la abuela acaba discutiendo con nuestra la tía Luisa.

Pues bien, llega el momento y siempre pasa, nuestros abuelos de derechas se contraponen con nuestros tíos de izquierda y se arma el belén.

Pero no se preocupen, dentro de esa discusión política siempre sale el tema de la educación, revalidas, políticas educativas obsoletas, la escuela privada y escuela pública, la formacion de los alumnos y las salidas laborales…

Y nuevamente todas las miradas nos apuntan hacia nosotros, los pedagogos y las pedagogas. Intenta no mojarte, por mucho que haya salido la ley Celáa y este muy de moda. Tienes una opinión sobre ella, pero por experiencia te lo decimos, en las reuniones familiares las políticas acaban en discusión.

Y después tenemos que ir a enseñarle a los niños y las niñas lo que es la tolerancia y el respeto de todas las opiniones. Sin embargo, es algo que no podemos evitar tampoco. Ya podría haber salido la ley Celáa un par de días después de navidad.

No des consejos de juguetes pedagógicos. Es otra de las cosas que no debería hacer un pedagogo o pedagoga en navidad

Llega el momento del postre, y como todos los años, cansado o cansada de la discusión te levantas de la mesa y te preparas para recogerla y traer los postres. Tu hermano Santiago se levanta contigo y dice que te ayuda.

¡Qué raro!, Santiago ayudando si nunca lo ha hecho. Cuando se acercan a la mesa de los postres te para y te pregunta… oye, ¿Qué juguete pedagógico crees que le vendría bien a Santiaguito chico?

Ni en los postres dejas de trabajar… Pero ahí no queda la cosa, te dice las cosas que le gustan, que no quieren nada de guerra, que tiene que pensar por que en el cole va mal, pero no le gustan los puzles.

Tu te quedas con cara de tonta, y le dices, pues regálale un lego por que puedes trabajar la imaginación, el juego simbólico, la escenificación…. Al final de todo acabas trabajando.

Lo ideal seria que tuvieras una Tablet y le dijeras. Mira mira esta pagina web, con juguetes pedagógicos recomendados para niños y niñas. Y así nos echas un cable a nosotros también…

Pero no es lo que va a pasar. Acabarás recomendándole ese regalo para reyes educativo que el niño rechazará por que la abuela le ha regalado unas espadas y unos palos para dar leña.

No te sientes con los niños y niñas a hacer manualidades

Se acabo comer, por fin salimos de esa mesa. Los niños no saben que hacer y les proponen hacer manualidades. Pero como somos la tía guay o el tío guay los niños nos llaman para que vayamos con ellos.

Por deformación profesional nos vamos con los niños a hacer manualidades. Les proponemos hacer un papa Noel con los tubitos del papel higiénico. Nos pasamos un par de horas haciendo la manualidad, por que luego hay que pintarla. ¡Oh nooo¡ Ya estamos trabajando otra vez.

Esta vez nos la han colado sin darnos cuenta.

No te pongas a jugar con los niños y niñas. Es de las cosas que no debería hacer un pedagogo o pedagoga en navidad.

Nos vamos a hacer un cortado por que el resto de la familia esta hablando, pero a nosotros nos apetece un cortado con café. La verdad que estamos un poco cansados, pero nos apetece seguir con la familia.

Pero nuestra sobrina Olivia lleva un par de horas sola, mirándome y no sé por qué. Me acerco y le pregunto que le pasa. Ella me dice que no sabe hacer manualidades y que nadie juega con ella.

Nosotros le decimos que jugamos con ella a lo que quiera… Nos pasamos un par de horas peinando muñecas e intentando integrarla con el resto de los sobrinos, que han terminado de hacer la manualidad.

Luego proponen jugar al escondite y nosotros los seguimos. Pero a medida que trascurre el juego van surgiendo problemas en los que tienes que intervenir y que tienes que solucionar y educar…

Aunque lo has intentado evitar, sigues trabajando. No pasa nada, va en nuestro ADN. Nos encanta jugar con los niños y las niñas.

No le enseñes nada a nadie, ni siquiera la receta de navidad de la familia.

La tía Francisca ha quedado contenta con la receta de Salmon que hemos preparado. Y nos pide que le enseñemos a prepararlo. Es otra de las situaciones que se pueden dar durante el día de navidad.

También nuestros hermanos nos piden que le enseñemos a jugar con los niños, que les enseñemos a buscar una raíz cuadrada que no se acuerda, que le enseñemos a usar una cosa del ordenador, etc.

Si no estamos rápido en esas situaciones estaremos trabajando de nuevo. Así que tenemos que intentar evitarlo. Pero tu sabes tan bien como yo que será imposible, y si tenemos que enseñar algo, sacaremos nuestra varita didáctica y nos pondremos manos a la masa.

Si te cansas de la familia, no vayas al Facebook a mirar materiales y recursos educativos. Es otra de las cosas que no debería hacer un pedagogo o pedagoga en navidad.

Llega el final del día y estamos más cansados que un día de trabajo normal. Parece como si hubiéramos ido a trabajar y hubiésemos tocado todas las ramas de la pedagogía. No puede ser.

Lo único que nos apetece es sentarnos a descansar y ponernos a leer algo en el Facebook. Pero el problema es que la gente esta toda de navidad y no hay nadie por la red social. Entonces decidimos que lo mejor es ver que pasa por los grupos educativos…

A ver si hay alguien. Sin embargo, vemos algunos materiales interesantes que no están de más… Los podemos guardar para cuando empecemos las clases tenerlos.

Sin darnos cuenta estamos buscando cosas para el trabajo en los siguientes días. Hemos acabado en un articulo educativo como este y no hemos parado de trabajar en todo el día.

Desde Pedagogía Millennials les deseamos que tengan la mejor de las navidades, y si soy pedagogos o pedagogas, les deseamos que no trabajen mucho. FELIZ DIA DE NAVIDAD.