Mi hijo tiene celos de su hermano pequeño. Consejos y soluciones.

Mi hijo tiene celos de su hermano pequeño, es algo que estoy viendo desde hace tiempo y me gustaría algún consejo o soluciones para reducirlos.  Esta reflexión la hemos escuchado miles de veces. No es algo puntual. A la consulta del pedagogo acuden muchísimos padres y madres que padecen este problema a diario.

El nacimiento de un niño o niña es algo que no se puede comparar con otra cosa. Cuando los hermanos mayores reciben a este nuevo miembro lo hacen con alegría. Muchas veces esta emoción se debe a que son un espejo de lo que sus padres le han trasmitido.

Las soluciones a los celos que coge un hermano mayor hacia el recién llegado a nuestra casa radican en nosotros, en los padres y madres. Esta emoción no debe subestimarse, pero tampoco debe exagerarse.

Aunque los celos son muy normales, no deben ser ignorados. Ciertamente los niños y niñas que tienen ataques de celos se sienten muy mal, lloran, quieren la atención de sus padres, y sienten que el recién llegado es una amenaza que le quiere alejar de sus padres.

El primer hijo descubre que ya no es el único y comienza a competir por sus padres. En casos muy extremos puede ser malo para el bebé, pero por lo general únicamente afecta a las pataletas y las llamadas de atención que van dirigidas hacia los adultos.

Para mitigar estos celos, hay 3 consejos fundamentales. En este articulo hablaremos de ellos, para que ustedes como padres y madres los podáis aplicar.

Mi hijo tiene celos de su hermano pequeño. Dejarlo sentir el nuevo estado.

El primer hijo, con la llegada del nuevo hermano o hermana adquiere un nuevo papel dentro de la familia. Se convierte de esta manera en el hermano mayor. Muchos padres y madres intentan engatusarlo dándole un rol importante, siendo este un gran logro. Le dicen que es ahora el hermano mayor y tiene una gran responsabilidad.

Otros padres se encargan de decirle al hijo que debe cuidar al hermano pequeño. En ocasiones es un rol que les viene grande a un niño o niña de 3 o 4 años. Por lo tanto, debemos tener cuidado con esta estrategia.

Nosotros te recomendamos que le des el tiempo necesario para que asuma este nuevo estado. Hay que explicarle mucho, transmitirle lo bonito que es ser un hermano mayor. Hay que preparar al niño durante el embarazo, ya que no podemos decirle una vez que su hermano ha nacido.

Las personas somos muy emocionales, y los niños aún más. Si involucramos al menor desde el embarazo evitará que se sientan excluidos de la nueva situación familiar. Por ejemplo, podemos hacer que hable con el hermano o hermana cuando esta en la barriga de su mamá.

Cuando ya haya nacido, podemos involucrarlos en el cuidado del pequeño, pero sin darles la responsabilidad. En este sentido, podemos pedirles que nos alcance el pañal, que le ponga los polvos de talco al hermano o hermana. Si el bebé llora le podemos ofrecer modelos para que no se desespere y le ayude a calmarlo.

Lo que te recomendamos que no hagas es darles responsabilidades en el cuidado de su hermano o hermana. El no es el padre o la madre, no puede hacer cosas que no le correspondan por edad. Por lo tanto, debemos hacer que sea divertido el cuidado, pero no una obligación. 

Dedícale tiempo en exclusividad.

Esto es algo obvio que muchos padres y madres olvidan con el nacimiento de su segundo hijo. Ahora somos una familia y todo lo tenemos que hacer juntos. Esto es una máxima que debemos olvidarnos como padres si queremos que nuestro hijo o hija primogénito no tenga celos de su hermano pequeño.

Lo cierto es que la llegada del nuevo hermano provoca que la estructura familiar se tambalee. Todo cambia y nada es como era antes. Si cuando a nosotros nos pasa como adultos nos cuesta aceptarlo, hay que imaginarse un niño. Uno de los signos que podemos ver es el bruxismo cuando estamos con el bebé.

Te recomendamos que dediques tiempo en exclusividad con tu hijo o hija mayor. Deja al bebé con sus abuelos o una persona de confianza y pasa de vez en cuando tiempo en exclusividad con el mayor, por lo menos hasta que se vaya acostumbrando a la presencia del hermano pequeño.

Puedes acudir a parques, a la playa, a sitios de interés, etc. A lugares donde acudías con él o ella antes de que naciera el pequeño. En este sentido debes tener en cuenta que debes tener lugares de referencia en exclusividad con el mayor. No puedes invadir su espacio con el más pequeño, ya que los celos pueden aumentar si esto se produce. Por ejemplo, si desde pequeño acudes al parque con tu hijo mayor y juegas con el en los columpios, sigue haciéndolo, y evita, por lo menos al principio, jugar con el pequeño en los columpios delante de él o ella. Esto puede ser considerado como una invasión.

Por ello, te recomendamos seguir manteniendo momentos con el hermano mayor, tratando de buscarlo y darle exclusividad. Esto provocará que se siga sintiendo importante dentro de la familia.

Mi hijo tiene celos de su hermano pequeño. No cambiar lo que tu mismo hacías.

Esto es muy importante, ya que todo lo que cambies por la presencia del nuevo hermano lo verá el primogénito. Los celos se producen fundamentalmente por lo que hagas tú con relación a lo que hacías como padre o madre.

Para gestionar mejor los celos del tu hijo pequeño es fundamental recordar que los niños mayores tratan todo el tiempo de llamar la atención de sus padres. Si te enfadas con ellos por eso lo único que haces es aumentar los celos hacia el pequeño, ya que sienten que lo haces por que quieres más al recién llegado.

Por lo tanto, si no quieres que tu hijo tenga celos del pequeño, te recomendamos que sigas siendo tu mismo, que no cambies nada con él o ella. No le eches ninguna bronca con relación al pequeño. Debes educarlo, pero sin vincularlo con el recién nacido.

No debes hacer las mismas cosas para los dos, sino que tienes que darles lo que ambos necesitan. Por ejemplo, si esta abrazando al pequeño, debes preguntarle si el también quiere un abrazo.

Si antes les dabas muchos abrazos, recuerda que tienes que seguir dándoselos, por mucho que el menor necesite de ti con mayor disponibilidad. Nuestra recomendación es que no olvides que el mayor siempre esta ahí, esperando por ti y observando lo que haces con el pequeño.

Tu eres el responsable de esos celos, sobre todo en edades tempranas, por lo que debes estar pendiente de ambos, pero siempre manteniendo lo mismo que hacías con el mayor antes de que apareciera el bebé.