¿Qué es el síndrome de la muñeca de cabeza oscilante o pendular?

El síndrome de la muñeca de cabeza oscilante es una de las muchas etiquetas que te pueden poner a un niño o una niña. Es una respuesta a una de las preocupaciones más grandes que tiene una familia, sobre todo cuando recorre muchos lugares en su búsqueda.

Tras muchos centros pedagógicos, servicios médicos y centros de atención temprana que no han sabido darte una respuesta, por fin das con un lugar en el que te mencionan este síndrome por primera vez.

El síndrome de la muñeca de cabeza oscilante es un trastorno que se produce en los niños y niñas menores de cinco años. Su principal característica es que el menor mueve la cabeza de forma oscilante, es decir, de arriba hacia abajo normalmente, aunque en casos menos habituales lo hace de izquierda a derecha.

Una de las primeras cosas que se suele decir a los padres y madres es que este movimiento es voluntario. El niño si desea puede dejar de hacerlo. Sin embargo, al ser poco consientes por su edad no paran hasta que son avisados por los adultos.

Cuando los niños y niñas se duermen, estos movimientos no se producen. También, como hemos dicho, cuando se concentran para no hacerlos. Por ello se consideran no voluntarios. Muchos padres y madres, y también los profesionales, lo confunden con una estereotipia del TEA.

¿Por qué mi hijo tiene el síndrome de la muñeca de cabeza oscilante?

Con cualquier trastorno que aparezca en nuestro hijo o hija, cualquier padre o madre se pregunta el por qué. Qué hemos hecho o qué podríamos no haber hecho para que nuestro hijo tenga esta dificultad.

Siempre pensamos en la genética, en nuestros actos pasados o en los momentos del nacimiento para buscar una posible causa, no solo para este trastorno sino para cualquiera que aparezca en nuestros pequeños. Sin embargo, debes saber que prácticamente nunca es por nuestra culpa.

El síndrome de la muñeca de cabeza oscilante se produce debido a un aislamiento del tercer y cuarto ventrículo. Esto es debido a la aparición de algún pequeño quiste u otros procesos que faciliten este asilamiento. La prueba que nos dará una mejor respuesta es la neuroimagen.

Por lo tanto, no es un síndrome hereditario ni que se produzca por acciones que hayan podido realizar los progenitores en el pasado. Es una dificultad que se produce durante el desarrollo del menor y que se manifiesta, tal y como hemos dicho, en algún momento hasta los cinco años.

Ante cualquier sospecha, incluso siendo bebés, a los niños se les prepara para hacer una resonancia magnética tipo head nodding. Esta prueba debe realizarse con los pequeños sentados, ya que acostados no se producirían los estímulos necesarios para detectar esta dificultad, y podría confundirse con otros trastornos paroxísticos.

Síntomas, tratamiento y evolución.

Lo primero que debemos saber es diferencias los síntomas que se pueden producir en los niños para saber diferenciarlos de otros trastornos no epilépticos. En este caso, solamente hay un síntoma del que ya hemos hablado anteriormente. Veremos a los niños y niñas hacer un movimiento en forma oscilante de arriba a abajo, normalmente, aunque en otros menores lo pueden hacer de izquierda a derecha y otros de manera rotatoria.

Este movimiento se caracteriza por ser voluntario y notaremos que nuestro hijo o hija lo hace por placer, ya que probablemente le alivie.

El tratamiento recomendado normalmente suele ser la intervención quirúrgica. Sin embargo, nosotros les recomendamos, también, alguna intervención a nivel educativo como puede ser la psicomotricidad relacional o terapia asistida con caballos. Con ello se consigue que el niño desarrolle habilidades que la dolencia ha dificultado durante años anteriores.

La evolución, por lo general, suele ser positiva. Lo efectos producidos por este síndrome normalmente suelen desaparecer antes de la primera década de vida de los menores. Sin embargo, desde Pedagogía Millennial, te recomendamos siempre que consultes con el médico y el neurólogo, ya que ellos son los que mejor te podrán orientar de la evolución de un menor. También te ayudarán a conocer como debe ser el día a día de estos niños y niñas.

A nivel educativo, te recomendamos que les ofrezcas el apoyo necesario, ya que lo más probable es que durante el tiempo que tenga esta dificultad, se produzca un retraso a nivel pedagógico y psicomotriz, que probablemente se solucione en muy poco tiempo.