¿Por qué a los niños les cuesta ponerse el cinturón en el coche?

¿Todos nos hemos planteado alguna vez por qué a los niños les cuesta ponerse el cinturón en el coche? ¿También hemos estado alguna vez en la situación de tenerle que poner el cinturón de seguridad? ¿Has conseguido hablar con los niños y las niñas sobre como se sienten al tener que ponérselo?

Realmente no es un situación que pueda ser hablada con ellos. Normalmente este rechazo se produce después de los 18 meses de edad. Es una circunstancia que vivirás hasta que tu hijo o hija cumpla los 4 o 5 años aproximadamente.

A los niños les cuesta ponerse el cinturón en el coche por que no les gusta sentirse atrapados. Algo tan simple como esto. En la mayoría de los casos nos encontramos con niños y niñas que les angustia la sensación del cinturón de seguridad.

A pesar de ello, no es la única razón para que los niños y niñas lo rechacen. En este articulo te hablaremos de algunas de las razones por las que nuestros pequeños no les gusta ponerse el cinturón y se cogen esas perretas a la hora de ponerlos en el coche.

También pondremos en este apartado de la web algunas recomendaciones para lidiar con este problema. Pensamos que llevar a cabo algunas estrategias nos puede ayudar a finalizar con el llanto de los niños y las niñas y hacer el viaje en coche menos desagradable.

¿Por qué a los niños les cuesta ponerse el cinturón en el coche? Posibles causas

Muchas madres y muchos padres acuden a nosotros con la misma duda. ¿Por qué a los niños les cuesta ponerse el cinturón en el coche? Nosotros siempre le damos la misma respuesta y quizás la más acertada para que los comprendan empáticamente.

Cuando nuestros bebés cumplen los 18 meses, se encuentran totalmente inmersos en la etapa sensoriomotora. Es un momento en el que el niño o la niña esta explorando el mundo y comienza a saber lo que le gusta o lo que no le gusta. El bebé no comprende el mundo salvo desde su punto de vista.

Al ponerle un cinturón de seguridad se puede dar la circunstancia de que al niño o la niña le desagrade la sensación. Por ello, por mucho que tratemos de explicarle, el bebé no comprenderá que ponerse el cinturón es importante para su seguridad. Es muy probable que le desagrade y lo rechace.

El bebé esta a las puertas del pensamiento simbólico, tratando de descubrir las cosas. Investiga lo que le hace bien y lo que le hace mal. Por lo tanto, el niño, pase lo que pase, mostrará su agrado o desagrado con las dos únicas herramientas que tiene, el llanto o la sonrisa.

Otra de las causas por las que rechace el cinturón de seguridad es por el simple rechazo al coche. A todos los niños no les gusta el coche. El cinturón simplemente es el primer escalón al subirse al coche. Se puede dar el principio de asociación, es decir, el niño o niña asocia el cinturón con el coche, por lo que el llanto comienza desde este momento.

Algunas recomendaciones para que el cinturón no sea desagradable para ellos.

Las recomendaciones que solemos dar a los padres y madres que acuden a nosotros no están alejadas del sentido común. Son recomendaciones que todas las personas en sus cabales pensaríamos para reducir los niveles de ansiedad.

Quizás cuando uno es padre o madre nos cuesta más ver las posibles soluciones. Nuestro sentimiento de no hacerle daño al niño o niña prevalece sobre cualquier otra cosa. Y siempre nos preguntan lo mismo ¿Por qué a los niños les cuesta ponerse el cinturón en el coche? y nosotros les respondemos con otra pregunta ¿Por que te costaría a ti estar atado de pies y manos?

Les dejamos algunas pautas y recomendaciones para cuando al niño o la niña le cueste ponerse el cinturón en el coche.

  • Seria recomendable reducir el tiempo y los trayectos en coche. Si el niño o la niña sufre y no tenemos necesidad, lo mejor es ir caminando.
  • Podemos ponerle música como elemento de distracción.
  • Podemos colocar un espejo retrovisor para bebés. Aunque no lo parezca, reduce los niveles de ansiedad debido a que el niño lo ve mientras conduce.
  • Seria de utilidad hablarle mientras conducimos, da igual que llore, nosotros debemos mantener la calma y hablarle.
  • Otra cosa que funciona a veces es cantar canciones de nana, sin nosotros perder los nervios, para que el bebé sienta que estamos tranquilos y con él.
  • Podemos ofrecerle algún juguete para que lo tenga en la mano, para así reducir los niveles de ansiedad.
  • Si es posible, tratar de que el niño no duerma antes de subir al coche. Si están cansados les costará menos dormirse en el coche.