Pedagogía Waldorf. ¿Beneficia a mi hijo? Características y ejemplos

Junto a la famosa pedagogía Montessori, Waldorf es otro de los grandes referentes entre las pedagogías activas a nivel mundial. Comenzó a desarrollarse en 1919 bajo las premisas establecidas por el filósofo y pedagogo austriaco Rudolf Steiner. Este modelo de enseñanza aboga por el aprendizaje autónomo, a través de dinámicas activas individuales y grupales, con gran presencia del juego y las artes. 

Waldorf busca un desarrollo intelectual y emocional de los individuos a través de una metodología integral en la que los alumnos son sujetos activos del aprendizaje. Los adultos actúan como guías acompañantes de los niños, preparando y organizando las distintas actividades, pero dándoles a ellos todo el protagonismo. El currículum incluye todas las materias obligatorias establecidas por el sistema educativo de nuestro país, enriquecidas con actividades artísticas, psicomotrices y manuales. En Waldorf no se plantean las evaluaciones por exámenes, sino un aprendizaje activo y continuo. De esta forma se consigue dotar a los niños, desde la primera infancia, de la autonomía y los recursos necesarios para afrontar la vida adulta y profesional.

En España esta pedagogía es un método educativo totalmente homologado por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Ofrece a las familias una alternativa educacional para niños desde los 0 hasta los 16 años. 

¿Qué beneficios tiene para mi hijo? 

Las familias que escogen la pedagogía Waldorf como método de enseñanza para la etapa educativa de sus hijos saben que éstos disfrutarán de grandes beneficios en comparación con la educación tradicional. 

Como hemos visto, los niños son los protagonistas de su propio desarrollo, en todo momento. La materia formativa se adapta al ritmo de aprendizaje de los niños y no al revés, como suele ocurrir en la educación de carácter tradicional. Los ratios en las aulas suelen ser muy bajos, permitiendo que los educadores estén más pendientes y centrados en la evolución individual de cada niño, respetando sus ritmos de desarrollo. 

Para aprender y adquirir los conocimientos y habilidades del currículum, los niños tienen que investigar y experimentar cada una de las materias. Los educadores preparan distintos proyectos educativos adaptados a las necesidades específicas de cada individuo y cada aula concreta. Para Waldorf, la adquisición de conocimientos está intrínsecamente ligada a la manipulación de los materiales y por ello las actividades son siempre activas, sin fichas ni libros de texto. Así mismo, se plantean multitud de dinámicas de aprendizaje cooperativas que ayudan a la integración del grupo y el desarrollo de habilidades sociales y psico-emocionales. 

Por tanto, en esta pedagogía existe una alta presencia de competencias artísticas, tanto en trabajos artesanales como en materias musicales. Que motivan a los niños y fomentan su participación en las actividades. 

Por otro lado, al no haber una obligatoriedad de realizar exámenes, los niños no se sienten presionados a cumplir unos objetivos. Los adultos hacen evaluaciones a través de la observación y desarrollo de las actividades de los alumnos. Estos mismos profesores acompañan a los niños durante todo el ciclo formativo, creando así fuertes vínculos afectivos y de confianza a lo largo de los años. 

Características de la pedagogía Waldorf

Como hemos visto la pedagogía Waldorf es un método basado en la enseñanza individual y los métodos activos e integrales de aprendizaje. Aunque se trata de una filosofía que se puede trabajar de forma conjunta tanto en el hogar como en los centros educativos, si nos centramos en el ámbito escolar, en resumen, sus principales características como método pedagógico las podríamos definir en los siguientes puntos:

  • Dentro de las aulas de un centro Waldorf se trabaja y potencian las habilidades artísticas de los más pequeños. Para ello se organizan todo tipo de proyectos creativos donde los niños y niñas tienen que desarrollar toda su imaginación para desarrollarlos. 
  • El centro se plantea como una extensión del hogar. Un espacio agradable, cálido y cómodo donde los niños se encuentren a gusto y relajados para desarrollar todas sus capacidades. 
  • No existen exámenes, pruebas reguladas o notas, el aprendizaje se valora según pequeños hitos establecidos por los acompañantes que van cumpliendo los niños.  
  • En la pedagogía Waldorf tiene una gran presencia la naturaleza. Tanto en los materiales, donde prima la madera y otras materias primas naturales (se intenta evitar juguetes o materiales de plástico). Así como en las actividades, donde se intentan realizar muchas de ellas en entornos naturales. 
  • Dentro del aula no existen libros de texto, ni fichas, las actividades son experimentales y observacionales. 
  • Entre las materias formales y reguladas encontramos una gran presencia la educación emocional, el respeto por el otro y el trabajo de la autoestima de cada niño.
  • Los grupos educativos se dividen en varias etapas: la primera infancia incluye desde los 0 hasta los 7 años. A continuación, pasan a la edad escolar, desde los 7 a los 14 años. Y por último la etapa de adolescencia desde los 14 a los 21 años. 

Ejemplos de pedagogía Waldorf

Dentro de un aula Waldorf se juega y se experimenta. Para ello hay un gran número de materiales que permiten a los niños trabajar en distintas áreas. Algunos de los materiales y actividades más características de la pedagogía Waldorf son:

  • El famoso arcoíris Waldorf es un material que permite desarrollar la imaginación de los niños ofreciéndoles distintas formas de uso y juego.
  • Así mismo se potencia el juego no estructurado, ofreciendo a los niños distintas cestas de materiales naturales que ellos pueden utilizar a su libre elección, sin guías, reglas ni presiones. 
  • En Waldorf destaca la potencia de los colores y muchos de sus juegos presentan una colorida paleta de arcoíris. Destacan los puzles de madera, que además de poder utilizarse como puzles los niños pueden usar cada una de sus piezas como bloques de construcción para apilar sus piezas. 
  • Otra de las actividades frecuentes en un aula Waldorf son las salidas a la naturaleza, haciendo paseos o excursiones para estar en contacto con el entorno natural y sus materiales. Además, dependiendo de la época del año se pueden recoger algunos materiales como piñas, hojas secas, piedras etc. para hacer con ellas todo tipo de manualidades creativas. 
  • Las materias artísticas tienen una gran presencia, realizadas con materiales de origen natural como las ceras de colores elaboradas con ceras naturales, o la elaboración de pinturas y tintes con verduras o pigmentos de la naturaleza. 
  • Otra actividad muy popular entre los seguidores del método Waldorf es el calendario de cumpleaños. En el se muestra de forma muy gráfica y experimental el paso del tiempo. 

Aunque Waldorf tiene actividades propias, comparte otras muchas actividades con pedagogías activas similares como la pedagogía Montesori, Reggio Emilia o Pickler. Aunque cada una tiene sus peculiaridades, comparten muchos principios básicos que hacen de sus actividades elementos transversales.