Ejemplos de hipótesis en pedagogía. Formularlas en investigación

Los ejemplos de hipótesis en pedagogía se puede decir que hay muchos, pero nosotros debemos saber a qué nos referimos con ellas. En este sentido, tenemos que decir que los estudiantes de pedagogía se enfrenta año tras año a este problema que trataremos de resolver.

Una hipótesis es una posible solución a un problema sobre el que queremos investigas. Dicho de esta manera es más complejo entenderlo, pero si pensamos en problemas de la vida cotidiana y como le damos vueltas a nuestra cabeza para encontrar una posible solución, se vería lo sencillo que es.

Algunos ejemplos de hipótesis en pedagogía serian:

  • El alumnado tiene mejor rendimiento en matemáticas que en lengua española.
  • Las nuevas tecnologías favorecen los resultados académicos del alumnado.
  • El nivel socioeconómico influye en el abandono escolar.

Estos son solamente algunos ejemplos, pero más adelante podremos más para que puedas iniciar tus investigaciones. Las hipótesis son propias de investigaciones cuantitativas, aunque algunos investigadores también les gusta hacerlas en cualitativas y en enfoques técnicos.

Podemos que antes de formular una hipótesis tenemos que fijarnos si es fácilmente contrastable. Si no tiene una posible solución mejor ni la formulemos. Debe permitirnos que utilicemos técnicas de análisis de datos.

Para que comprendas lo que seria una hipótesis no contrastable y mal formulada te ponemos dos ejemplos:

  • El libro de texto es más efectivo cuando es redactado por un pedagogo.
  • Los profesores con más dinero dan peores clases.

Teniendo claro cuales son buenas y malas hipótesis en pedagogía, les pondremos algunos ejemplos y después les explicaremos como pueden ser contrastadas o refutadas. Sin embargo, es importante que tu pienses en las tuyas para que se adapten a tu investigación educativa.

Ejemplos de hipótesis en pedagogía

Teniendo en cuenta lo anterior, vamos a hablar de diferentes tipos de hipótesis, para que veas los ejemplos y puedas construir las tuyas propias. Debes tener en cuenta que no se pueden formular sin sentido, como te hemos dicho anteriormente deben ser contrastables.

La hipótesis es fundamental para investigaciones cuantitativas por que te guía en toda la investigación. Todo lo que hagamos tiene la finalidad de confirmar o desestimar la hipótesis. Las técnicas que construimos siempre irán destinadas a esta labor. La hipótesis es más importante que los objetivos.

Te dejamos algunos ejemplos de hipótesis en pedagogía:

  • Los niños con malos resultados que acuden al orientador mejoran académicamente.
  • Los docentes de universidad que dedican menos horas a la docencia tienen una mayor producción científica.
  • Los hermanos gemelos tienen malos resultados académicos.
  • Los mayores que acuden a centros culturales tienen menos posibilidades de tener alzhéimer.
  • Un pedagogo pasa de media dos años para encontrar su primer trabajo desde que termina la carrera.
  • Los niños que reciben atención pedagógica en gabinetes privados mejoran sus resultados en tres meses.
  • El pedagogo que trabaja creando serius games tiene unos ingresos superiores.

Como decimos, esto son solo algunos ejemplos de hipótesis. Te recomendamos que construyas los tuyos propios y los adaptes a tus necesidades y tu investigación.

¿Cómo se valida o se refuta una hipótesis?

La validación de una hipótesis es el proceso que seguimos para comprobar si la teoría inicial es verdadera o falsa. Para ello necesitamos seguir unos pasos bien marcados, entre los que nos encontramos las pruebas o instrumentos de investigación.

Los instrumentos son la herramienta fundamental para validad o invalidar la hipótesis. Con ellos nos acercaremos a la población objeto de estudio. Por ejemplo, podemos usar cuestionarios, entrevistas, observaciones, etc.

Una vez hayamos pasado el instrumento, es el momento de hacer el análisis. En este análisis se realizará una comprobación de datos. Con estos datos siempre tenemos que responder a las preguntas de investigación que son realizadas siempre con la hipótesis en la cabeza.

El análisis de los datos puede ser cuantitativo o cualitativo, pero tenga la naturaleza que tenga, siempre debemos ofrecer respuestas a la pregunta.

El último paso es validar o refutar la hipótesis. Esto siempre se tiene que hacer con los datos y las respuestas a las preguntas en la mano. Si no se puede contrastar con ellas, no es posible ni validar ni invalidar la hipótesis.