¿Qué es la pedagogía tóxica?. Ejemplos y formas de evitarla

La pedagogía tóxica es un término que esta en boca de muchos, pero que pocos conocen su verdadero significado. Para empezar, haz de saber que es algo que actualmente no esta viralizado en los centros educativos.

Sí podríamos decir que es un término que esta en clara decadencia. Sin embargo, que este desapareciendo no significa que debamos olvidar su significado. Debemos ser conscientes de todo lo que implica para que no lo reproduzcamos de forma inconsciente.

La pedagogía tóxica es aquella que se basa en los modelos memorísticos de enseñanza y aprendizaje. Se produce cuando el profesorado trata de enseñar al alumnado un tema determinado sin posibilidad de replica. Lo que dice el profesor es la verdad absoluta, y eso debe memorizarse y plasmarlo en el examen.

La participación del estudiante en los procesos de enseñanza y aprendizaje es meramente circunstancial. El estudiante es un mero receptor de contenidos. No puede hablar en clase salvo que sea preguntado y no puede opinar sobre lo que el profesor explica bajo ningún pretexto.

La pedagogía tóxica es lo que Paulo Freire llamaba «educación bancaria«, o por lo menos es una aproximación bastante cercana. En este artículo vamos a explicarte en profundidad lo que hacen los docentes que aún hacen una pedagogía toxica. También expondremos algunos ejemplos y trataremos de ofrecerte tácticas para evitarla en tu aula.

La pedagogía tóxica.

Hablar de este tema en la actualidad no es tan banal. Muchos padres y madres nos reportan que sus hijos e hijas aún siguen bajo el yugo de un profesor que usa metodologías antiguas. Algunos de ellos las siguen por tradición, ya que, como con ellos ha funcionado, con su alumnado también lo hará.

Otros la siguen por desconocimiento. No saben que se puede enseñar de una forma diferente a como fueron educados ellos, o como le enseñaron a hacerlo en su universidad. Lo cierto de todo esto es que actualmente la pedagogía tóxica sigue entre nosotros.

La pedagogía tóxica va mucho más allá de una metodología autoritaria y directiva. Lo que provoca en el educando es que desaprenda en vez de aprender. No tiene en cuenta los diferentes ritmos de aprendizaje. La evaluación es lo más importante.

Uno de los aspectos que provoca en el alumnado es el aumento de competitividad. Los niños y las niñas luchan por ser el que mejor reproduce los contenidos enseñados por el docente. No buscan información por otro lado ni contrastan lo que este les dice.

Este tipo de metodologías provocan que el alumnado no desarrolle todo su potencial. En centros educativos donde esta metodología es la predominante, el alumnado cuando llega a la universidad o cambia de colegio, termina fracasando estrepitosamente.

También provoca que el deseo por la educación de los estudiantes decaiga. No quieren acudir a la escuela por que no es algo placentero para ellos y ellas. También podríamos pensar que el profesorado es el único que disfruta con esta forma de enseñar, pero no. Los que aplican esta metodología son profesores que entran por la puerta principal de «la fabrica de quemados«.

Ejemplos de pedagogía tóxica

Como hemos dicho anteriormente, no es fácil identificarse como un docente que aplica una pedagogía tóxica. Probablemente estemos pensando en que tenemos la mejor metodología del mundo, pero no estamos cayendo en que esta anticuada.

Por ello, desde Pedagogía Millennial hemos querido mostrar algunas de las actitudes y acontecimientos que se pueden dar en el aula donde se usa la pedagogía tóxica. No te preocupes si te vez reflejado, siempre podemos cambiar algunas cosas para que todo vaya a mejor.

Si sientes que algo esta pasado y no sabes si aplicas esta pedagogía con tu alumnado, consulta el siguiente listado de ejemplos de pedagogía toxica.

  • El profesor lee un libro y el alumnado debe estar atento a lo que este dice.
  • El alumnado no hace trabajos en clase.
  • El alumnado tiene mucha tarea para casa.
  • El discente no puede levantar la mano para hacer preguntas espontáneamente. Se establecen turnos y periodos donde puede hacerlo.
  • Los intereses de tu alumnado no te importan, ellos siempre se quejan cuando hay que aprender. Da igual lo que le enseñes, por lo que eliges lo que tu quieres.
  • Acudes al aula de informática y les enseñas a utilizar el Word. El alumnado solo puede escribir lo que tu les digas.
  • En la clase de educación artística los niños hacen dibujos, manualidades, etc. Pero deben estar tal y como nos dicen en el libro o exige el docente.

Estos solo son algunos de los ejemplos que se ven día a día en las aulas. Si te has visto reconocido, como decíamos anteriormente esto puede cambiar. Nosotros vamos a poner algunas estrategias para que esto deje de producirse.

Estrategias para evitarla con mi alumnado.

Antes que nada, es importante empezar este apartado diciendo que la pedagogía toxica no se produce puntualmente. Es algo que esta en el día a día, durante todas las semanas. No esta mal que un día nos interese hacer una clase magistral.

Como siempre decimos desde Pedagogía Millennial, las metodologías deben adaptarse al alumnado, y no todos los días ellos necesitan investigar, hacer una clase invertida o trabajar en grupo. Un buen pedagogo debe elegir diferentes metodologías y adaptarse a su alumnado.

Por ello te vamos a dar una serie de estrategias para evitar la pedagogía toxica con el alumnado. Te las ofrecemos en el siguiente listado.

  • El profesor puede leer un libro, pero debe ser por un periodo de tiempo corto. La atención de los niños se dispersa con facilidad. Tras la pequeña lectura seria bueno proponer actividades de investigación u otras en las que el alumnado indague más sobre lo leído.
  • El trabajo en clase es fundamental, en solitario o en grupos. No te sientas mal si los chicos y chicas hablan en clase, únicamente debemos reconducirlos siempre al tema de clase.
  • Favorece que el alumnado te pregunte en clase. Si no sabes algo, utiliza estrategias como eso lo íbamos a hablar en la siguiente clase o «como tenéis la duda, luego lo buscaremos en el ordenador»
  • Trabaja siempre sobre el interés de tu alumnos. La motivación es fundamental para que ellos aprendan. Por ejemplo, si les gusta a algunos los animales, realiza problemas de matemáticas con animales.
  • Si acudes al aula de informática enséñales Word. Pero que sean ellos los que manipulen, que toquen y que busquen información en internet de forma autónoma para plasmar un trabajo en el Word.

Te dejamos algunos libros para que adquieras más estrategias para evitar la pedagogía tóxica.